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¿Cómo calmar a un niño con TDAH?

Los niños diagnosticados con TDAH pueden llegar a tener arranques de molestia e inconformidad con mayor frecuencia que otros niños. El comportamiento habitual es que griten o tiren cosas, pero pueden llegar a perder el control y volverse agresivos con otras personas.

Otro comportamiento desmedido en los niños con TDAH es la hiperactividad, que es propia de esta condición. La hiperactividad se refleja en una gran impulsividad, impaciencia e inquietud, por lo que siempre desean estar en movimiento y hacer todo tan rápido como sea posible.

Si deseas encontrar herramientas para calmar los arranques de molestia o inquietud que son propios del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, sigue leyendo este artículo e instrúyete con más información suministrada por profesionales en Tu Terapia.  

¿Cómo calmar a niños hiperactivos?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad suele manifestarse de forma distinta en cada individuo. Sea porque se presente en niveles distintos o porque tiene mayor presencia el déficit de atención frente a los signos de hiperactividad, y viceversa.

Si tu hijo presenta mayores síntomas de hiperactividad y frecuentemente sufre de arrebatos de inquietud, impaciencia e impulsividad, algunas técnicas para controlar su comportamiento pueden ser:

Respiración controlada y profunda: es una de las formas más simples pero efectivas de calmarse. Enséñales a tus pequeños cómo se respira profundamente, con la técnica de 4 segundos. 4 segundos inhalando aire, 4 segundos aguantando el aire, 4 segundos botando el aire y 4 segundos en pausa.

Mantén a tus hijos cómodos y ayúdales a descansar: prepara un baño con agua tibia o un baño de burbujas para eliminar el estrés que puedan estar acumulando.

Permíteles jugar y moverse: Permítele jugar en espacios adecuados para correr, saltar y divertirse, llévalo a jugar en el parque o a la piscina. Ya que el simple hecho de sentir el golpe de los pies sobre el suelo o en el agua, le permite concentrarse en la experiencia y quemar energía.

El contacto y el cariño es muy importante: Ayúdalo a sentirse acompañado, bríndale masajes y abrazos.

Prepara juegos para evitar que el aburrimiento desencadene la hiperactividad: llena una caja con pintura, juegos para niños, laberintos, sopa de letras, plastilina y otras actividades artísticas de interés. 

¿Cómo calmar las rabietas de un niño con TDAH?

Si, por el contrario, tu pequeño presenta mayores síntomas de déficit de atención (baja tolerancia a la frustración y mal humor) algunos consejos que pueden ser de utilidad, son:

- Descubrir cuál es el desencadenante de la reacción, ya que a veces puede ocurrir por hambre, cansancio, aburrimiento, etc.
- Darle espacio y tiempo para que se tranquilice. Para luego poder hablar de lo sucedido y encontrar soluciones, alternativas y mejores formas de afrontar los problemas.
- Definir y delimitar sus emociones, para que el niño pueda expresar con palabras sus sentimientos y compartirlas con los demás.
- Darle prioridad a su descanso, ya que el cansancio puede alimentar su irritabilidad y frustración.
- Establecer un horario de convivencia y definir momentos del día exclusivos para brindarle amor a tu hijo.

Actividades de relajación para niños con TDAH

Las actividades de relajación tienen el objetivo de mejorar las conductas negativas que adoptan los niños con TDAH. Por lo tanto, son ejercicios que ayudan a reducir la impulsividad e inquietud, así como los arranques de molestia y aburrimiento.

Juegos de laberintos: Puedes aplicarlo dibujando un laberinto con lápiz y papel o realizando un laberinto con cuerdas que atraviesen las habitaciones de la casa. Esto incentivará la concentración de tu hijo y puedes colocarle recompensas para hacerlo más divertido.  

Rompecabezas: Fomenta la concentración y la inteligencia espacial. Además, pueden ayudar a mejorar la capacidad de resolver problemas y mejorar la memoria.

Colorear: Los niños con TDAH pueden descargar su energía pintando figuras u hojas de papel completas. Además de incrementar sus niveles de paciencia al trabajar con cuidado de no dejar áreas en blanco.

Leer cuentos: Promueven el interés en diferentes temas, generan dudas y permiten a los niños dejar volar su imaginación.

Los niños con TDAH requieren un trato exclusivo y comprensivo, pues solo de ese modo podemos ayudarlos a sobrellevar su trastorno. 

En todo caso, lo más conveniente es que cuentes con el capoyo de un profesional especialista en TDAH. Ellos te enseñarán ténicas y a hacer seguimiento del comportamiento de tu hijo.

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