Debes elegir por lo menos una opción.
Volver al blog

¿Qué partes del cuerpo afecta el estrés?

Si bien el estrés es totalmente natural, al sufrirlo de manera crónica nuestro cuerpo se puede ver sumamente afectado. Es importante aprender a controlar el estrés para poder evitar que este llegue a causar problemas físicos. Te diremos qué partes del cuerpo se pueden ver afectadas.

¿Qué es el estrés?

El estrés es una respuesta natural y adaptativa del cuerpo ante situaciones desafiantes o amenazantes. Esta respuesta, conocida como la "respuesta de lucha o huida", se activa cuando el cuerpo percibe un peligro, ya sea real o imaginario.

Aunque esta respuesta es esencial para la supervivencia, el estrés se convierte en un problema cuando es crónico o cuando la respuesta de estrés se activa con demasiada frecuencia sin un peligro inmediato.

La respuesta de lucha o huida involucra una serie de cambios fisiológicos que preparan al cuerpo para enfrentar la amenaza percibida. El sistema nervioso autónomo, una parte del sistema nervioso que opera de manera automática y fuera de nuestro control consciente, se activa para liberar hormonas del estrés, principalmente cortisol y adrenalina. Estas sustancias químicas desencadenan una serie de efectos en todo el cuerpo, preparándolo para la acción rápida.

En términos físicos, la respuesta de estrés aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial para mejorar el flujo sanguíneo hacia los músculos, proporcionando así la energía necesaria para responder a la amenaza. Los sentidos se agudizan, la respiración se vuelve más rápida y superficial para aumentar la oxigenación, y los sentidos de la digestión y la reproducción se reducen temporalmente, ya que estos no son cruciales en el momento de enfrentar una amenaza inmediata.

Ahora, cuando el estrés se vuelve crónico, se puede reflejar en distintas partes del cuerpo. Por esto es importante evitar que se convierta en un problema.

¿Cómo afecta el estrés al cuerpo?

El estrés uede afectar de diferentes formas al cuerpo, algunos de los son los siguientes:

Sistema nervioso central:
a) Cerebro: La liberación de hormonas del estrés afecta áreas clave relacionadas con la toma de decisiones, la memoria y las emociones.
b)Trastornos mentales: El estrés crónico puede contribuir al desarrollo de ansiedad y depresión.

Sistema cardiovascular:
a) Corazón: Aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial como respuesta a las hormonas del estrés.
b) Enfermedades cardíacas: El estrés constante puede contribuir al desarrollo de enfermedades cardíacas e hipertensión.

Músculos y sistema musculoesquelético:
Tensión muscular: El estrés agudo conduce a la tensión muscular, mientras que el estrés crónico puede causar dolores de cabeza, dolor de espalda y problemas musculares generalizados.

Sistema gastrointestinal:
a) Digestión: La respuesta de "lucha o huida" desvía la energía del sistema digestivo, dando lugar a problemas como indigestión y acidez estomacal.
b) Trastornos gastrointestinales: El estrés crónico se vincula con trastornos más graves como el síndrome del intestino irritable (SII) y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

Sistema inmunológico:
a) Cortisol: Hormona liberada durante el estrés con propiedades inmunosupresoras.
b) Mayor vulnerabilidad: El estrés crónico debilita la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones, haciendo a las personas más propensas a enfermedades.

Sistemas reproductivos:
a) Hombres: El estrés crónico puede reducir la producción de esperma y afectar la función sexual.
b) Mujeres: Impacto en el ciclo menstrual y la fertilidad, con riesgos asociados durante el embarazo.

Piel y cabello:
a) Problemas dermatológicos: Acné, psoriasis y eczema pueden empeorar con el estrés crónico.
b) Pérdida de cabello: La caída del cabello, tanto temporal como permanente, puede estar vinculada a situaciones estresantes.

El estrés crónico puede contribuir al desarrollo de diversas condiciones de salud, incluyendo enfermedades cardíacas, trastornos gastrointestinales, trastornos del sueño, ansiedad y depresión. Además, puede afectar la calidad de vida, el rendimiento laboral y las relaciones interpersonales.

La gestión efectiva del estrés se vuelve crucial para mantener el equilibrio en la salud. Estrategias como la práctica regular de ejercicio físico, la meditación, la respiración profunda y la búsqueda de apoyo social pueden ayudar a reducir los niveles de estrés. La identificación y la modificación de patrones de pensamiento negativos también son componentes clave en el manejo del estrés crónico.

Sabiendo esto, podrás actuar a tiempo a la hora de que el estrés se convierta en un problema para tu salud, evitando que este afecte tu cuerpo. 

Hablar
Sana

Conecta con un psicólogo en línea en
nuestra plataforma.

Quiero probarlo