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Si estás pensando en empezar terapia, seguramente te apareció la duda: ¿terapia online o presencial? Ambas modalidades son efectivas, ambas son válidas y ambas tienen sus particularidades. La elección depende más de tu estilo de vida, tu personalidad y tus necesidades que de cuál sea «mejor» en abstracto.
En esta guía vas a encontrar las principales diferencias entre terapia online y presencial, las ventajas de la terapia online, qué aporta lo presencial y cómo decidir cuál te conviene más a vos.
En lo esencial, son lo mismo: una sesión de psicoterapia con un profesional matriculado, con encuadre, frecuencia y duración similares. Lo que cambia es el formato: la terapia online se realiza por videollamada y la presencial en el consultorio. Esa diferencia, aunque parezca pequeña, impacta en aspectos prácticos y experienciales que vale la pena conocer antes de elegir.
No hay traslado, no hay tráfico, no hay que coordinar agendas con el horario del consultorio. Podés tomar la sesión desde tu casa, desde la oficina o incluso de viaje. Esto se traduce en más continuidad y menos cancelaciones.
Si vivis en el interior, en una ciudad chica o si te interesa un psicólogo específico que está lejos, la terapia online te permite acceder a profesionales de todo el país sin importar la distancia. Esto amplía muchísimo las opciones.
No hay sala de espera, no hay que cruzarse con nadie, no hay que explicar a dónde vas. Para muchas personas, este detalle hace que sea más fácil dar el primer paso.
Si te mudás de ciudad, viajás mucho por trabajo o pasás temporadas en otro lugar, la terapia online te permite sostener el tratamiento sin interrupciones.
Hablar desde tu casa, con tu mate o tu té, en un ambiente conocido, puede ayudar a que se reduzca la tensión inicial de la sesión y a que te abras con más facilidad.
Compartir el mismo espacio físico con tu psicólogo aporta una dimensión no verbal que algunas personas valoran mucho: el lenguaje corporal, los silencios compartidos, la presencia física.
Trasladarte hasta el consultorio funciona como un «corte» con la rutina. Para algunas personas, ese momento de salir, viajar y entrar a un espacio dedicado únicamente a la terapia tiene un valor terapéutico en sí mismo.
Si pasás todo el día frente a una computadora, la sesión presencial puede ser un alivio. Además, no dependés de la conexión a internet ni de la batería del celular.
Ciertos enfoques (terapias corporales, algunas técnicas específicas) requieren presencialidad. Si te interesa una corriente puntual, es importante consultar si es compatible con el formato online.
Sí. Diversas investigaciones internacionales coinciden en que la terapia online tiene niveles de efectividad comparables a la presencial para la mayoría de los motivos de consulta, incluidos cuadros de ansiedad, depresión leve a moderada, conflictos vinculares y estrés. Lo que realmente determina los resultados es el vínculo terapéutico que se construye, no el formato.
No hay una respuesta única, pero hay algunas pistas que pueden ayudarte a decidir.
Quizás te convenga la terapia online si:
Quizás te convenga la terapia presencial si:
Sí, muchos profesionales trabajan en formato híbrido: algunas sesiones presenciales y otras online según lo que necesite el paciente o las posibilidades de cada semana. Es una opción cada vez más elegida y permite aprovechar lo mejor de los dos mundos.
La mejor forma de saber qué modalidad te conviene es probar. Una primera sesión online es de bajo costo, sin traslado y te da una idea real de cómo te sentís con el formato y con el profesional. Si después preferis lo presencial, siempre podés ajustar.
En Tu Terapia te ayudamos a encontrar al psicólogo indicado para vos, con sesiones online o presenciales, profesionales matriculados y la posibilidad de empezar esta misma semana.
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