Busco acompañar a cada persona desde una mirada humana e integral, entendiendo que detrás de cada emoción, síntoma o dificultad hay una historia única que merece ser escuchada con profundidad y sensibilidad.
Concibo el espacio terapéutico como un lugar seguro donde poder comprenderse, poner en palabras lo que duele, fortalecer recursos personales y construir nuevas formas de vincularse con uno mismo, con los demás y con la propia vida.
Trabajo desde un enfoque integrador que combina la comprensión profunda de cada historia personal con herramientas prácticas y basadas en evidencia, especialmente desde la terapia cognitivo-contextual, adaptando cada proceso a las necesidades, tiempos y objetivos de cada persona.